Síntomas de sobreentrenamiento

¿Cómo identificar cuando debes parar?

exercise-841167_1920

Escucha a tu cuerpo cuando te diga que debes parar.

Es muy común que gracias a los efectos benéficos del ejercicio en el embarazo muchas mujeres se excedan, pero recuerda que la moderación es la clave de todo y que exagerar el esfuerzo físico sí puede llevar a complicaciones maternas y/o fetales. Es importante que identifiques las señales que indican que debes parar la actividad física y acudir con tu médico hasta que indique que es seguro que te ejercites de nuevo.

Detente si presentas algo de lo siguiente:

  • Mareo o desmayo

  • Falta de aire

  • Palpitaciones irregulares o muy rápidas

  • Dolor en el pecho

  • Dificultad para caminar

  • Disminución del movimiento fetal

  • Sangrado vaginal

  • Contracciones uterinas

  • Salida de fluido vaginal

  • Dolor o hinchazón en las pantorrillas

En toda actividad física moderada hay un aumento de la frecuencia cardiaca y puede sentirse la ligera sensación de falta de aire. Identifica y diferencía cuando las respuestas de tu cuerpo no sean las normales para el ejercicio.

Te recomendamos hacer actividad física acompañada de alguien, no necesariamente que haga el ejercicio contigo pero que te observe, para que pueda ayudarte en caso de alguna complicación, en especial si tienes antecedentes.

No olvides que el embarazo está mucho más enfocado a mantenerte físicamente activa y fortalecer los músculos necesarios para el parto, pero no debes tomarlo como una etapa para aumentar drásticamente tus metas de ejercicio, para competir en deportes e implementar nuevos tiempos u objetivos. Después del embarazo podrás determinar ese tipo de metas y superarte en las actividades que más te gustan, pero por el momento no es tiempo de rebasar tus límites.