Un maratón es una larga carrera, los últimos kilómetros son los más pesados, los más difíciles y los más cansados… pero al llegar a la meta, es lo más satisfactorio. Tu cuerpo y tu mente lo han logrado. Más o menos así es el embarazo, los últimos kilómetros son el momento del parto y una vez que termines estarás impresionada por todo lo que tu cuerpo ha logrado.

Es posible que no estés tan consciente de todo lo que le sucede a tu cuerpo en esta etapa, son muchos cambios la mayoría pasan desapercibidos.

Cambian tus hormonas, cambia la composición y volumen de tu sangre, cambia tu postura, cambia la forma y posición de tus órganos, tu útero crece, tus pechos crecen, el cervix baja, el diafragma sube, las costillas se abren aumentando la circunferencia torácica, las articulaciones y cartílagos se vuelven más flexibles, la pared vaginal se engrosa, tus pulmones funcionan más, tus riñones filtran y limpian más sangre, el corazón debe de latir más y más fuerte, la vejiga se comprime por lo que tienes que ir con frecuencia a orinar, retienes líquidos, los músculos se estiran cada vez más… ¡Por supuesto que es cansado!

Justo todo esto te estará preparando durante 9 meses para la última fase, el parto. Tu puedes ayudarle a tu cuerpo a que todo el embarazo y, sobretodo esos últimos kilómetros de la carrera, sean más fáciles.

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El ejercicio tiene efectos similares a los del embarazo, por ejemplo cuando una persona hace ejercicio su corazón late más rápido y más fuerte para poder transportar nutrientes a cada célula del cuerpo de forma efectiva. Una persona que hace ejercicio transporta mucho mejor el oxígeno de sus pulmones a todos sus tejidos. Las articulaciones en una persona que se ejercita son más flexibles, como las de una embarazada, pero en la persona que se ejercita también son fuertes. Las embarazadas pueden llegar a lastimarse fácilmente si no se ejercitan. Una persona que hace ejercicio, regula su temperatura fácilmente, habilidad que te gustará desarrollar para el embarazo y el parto.

El ejercicio te pone de buenas, te relaja, te hace dormir mejor, cosas que serán un poco complicadas conforme avanza tu embarazo y sobretodo cuando nazca tu bebé. También mejora tu postura, lo que provocará que presentes menor dolor de espalda, piernas o cadera. El ejercicio mejora tu circulación, así que tendrás menos calambres, menos várices, menos sensación de adormecimiento de extremidades. El ejercicio mejora tu concentración, algo que te servirá mucho al momento del parto y después una vez que tengas a tu bebé en tus brazos.

Por otro lado, el ejercicio mejora el umbral del dolor, ¿has escuchado “si no duele no sirve”?, el ejercicio y estar expuesto al estrés de cada movimiento y la sensación de dolor van disminuyendo, pues existe adaptación. Esto será increíblemente útil en el parto.

En un parto participan dos, tú y tu bebé. Si tú estás entrenada y tu bebé también, ambos tendrán la condición física apropiada para superar esta última fase de la carrera juntos.choose-the-right-direction-1536336_1920u